Artículos

El semestre más retador para el bolsillo de los colombianos

Empezó la época que pone a prueba el balance del bolsillo de los Colombianos pues una serie de acontecimientos marcan la dinámica del segundo semestre del año.

Quizás lo más interesante es que muchos de esos sucesos resultan familiares y conocidos para muchos de nosotros, y aun así, son muy pocos quienes realmente logran anticiparse para que ninguno de ellos ponga en aprietos las finanzas personales y familiares y causen estragos.

Hagamos un rápido recorrido por el calendario.

Empezamos con agosto, también conocido como el mes de los vientos. El primer evento que suele demandar dinero extra es el plan de  elevar comenta. No basta con conseguir una cometa y un buen ventarrón, en realidad, esa es la parte simple del plan. Lo que resulta mas complejo es encontrar el lugar adecuado y ademas, que esté disponible; en  esta búsqueda se pueden experimentar una serie de gastos adicionales asociados a aspectos logísticos.

Por otro lado, agosto es el último mes de descanso de quienes se rigen por el “Calendario B”, así que de ahí se desprenden dos retos más para el bolsillo:

1.  Las vacaciones: traen consigo muchos gastos adicionales, desde un curso vacacional, visitas frecuentes al centro comercial y hasta un viaje al otro lado del mundo.   

2. El inicio de la etapa escolar: retomar el estudio para muchas personas y hogares implica gastos tales como útiles y materiales, los uniformes y las matriculas. 

Luego viene el noveno mes del año, cargado de amor y amistad. Aunque en Colombia muchas personas no celebran este famoso día, varias de ellas inevitablemente resultan participando en juegos como el “Amigo Secreto” y eso lleva dinero: el caramelo diario durante varios días, el regalo al amigo secreto, la celebración para “descubrirse”, entre otros.

La pregunta es: ¿Desde hace cuánto tiempo sé que en el trabajo, en la familia o en mi grupo de amigos se acostumbra a jugar al amigo secreto y por qué siempre los gastos asociados a este evento me “descuadran”?.

Siguiendo con el recorrido, aparece el dulce mes de octubre. El principal acontecimiento es Holloween y definitivamente para muchos, esta celebración resulta muy costosa pues se toman en serio la tarea de disfrazarse y recurren a expertos profesionales que, por su puesto, cobran un alto precio por sus servicios. Otros gastos asociados a Halloween son la compra de dulces para repartir en 31 de octubre y las reuniones de familia o con amigos que se realizan para festejar ese día. También, vale la pena recordar que octubre es el mes de las vacaciones de receso, así que estos días de descanso implican gastos adicionales, y que usualmente no fueron presupuestados.

El penúltimo mes del año pareciera más tranquilo en términos de eventos y celebraciones pues solo trae dos fines de semana con día festivo; pero de nuevo, muchos hogares aprovechan esta época para realizar viajes cortos. El reto quizás más grande son los  conocidos viernes negro (en ingles BlackFriday) y el ciber lunes (en ingles Cyber Monday), días famosos por los grandes descuentos que inauguran la temporada de compras navideñas en Estados Unidos y que en los últimos años se han empezado a replicar en varios partes del mundo como Colombia. Estos son dos eventos que, sin duda, incitan a que muchos gasten dinero de más.

Bueno y para finalizar el recorrido, llega diciembre con su alegría. Este mes es un gran desafío para el bienestar financiero de muchas personas, pues genera una oleada sorprendente de gastos, en su mayoría a causa de decisiones emocionales. La cuestión es que no se suele planear con tiempo los gastos de fin de año, y en realidad,  ningún gasto grande que ocurre en el año y aparecen las muy conocidas etiquetas de «gasto sorpresa», «fue un imprevisto», «es una emergencia» y todo se traduce en incrementos notorios en los niveles de endeudamiento de los colombianos. Claramente, las tarjetas de crédito, los préstamos de libre inversión y hasta los “gota a gota” son la salida más rápida para muchas personas que se han quedado cortas de dinero antes de finalizar el mes y en su afán, recurren a alternativas costosas y riesgosas para conseguir liquidez y cubrir sus gastos.

Para terminar, vale la pena mencionar otra lista adicional de fechas especiales: aquella que incluye cumpleaños, aniversarios, el vencimiento de pólizas de seguros, servicios de salud y hasta el mantenimiento preventivo del carro, la moto o la bicicleta.

Y la cereza del pastel: de agosto a noviembre va el periodo de pago del impuesto de renta para personas naturales. Aquellos sujetos a declarar renta y que no realizaron una adecuada planeación tributaria durante el 2017 seguro ya estarán experimentado salidas extra de dinero que irán directo “al recaudo de la nación”. Es por esto qué, tomarse el tiempo para hacer una buena organización y planeación de los impuestos siempre será una buena jugada.

Algunas recomendaciones:

  • Incluye en el calendario los eventos sociales, festividades y celebraciones para que siempre estén en tu radar y anota una cantidad de dinero que consideras apropiado destinar a cada uno de ellos.
  • Ideal que logres hacer este ejercicio los primeros días del año y te sirva como hoja de ruta para todo el año.
  • Empieza a planificar las diferentes metas de ahorro que te permitan asumir los gastos que vendrán en el futuro, considerando el monto que necesitas reunir, el tiempo que tienes para lograrlo y tu capacidad real de ahorro. Recuerda, una meta muy ambiciosa puede ser tan difícil de cumplir como una meta demasiado modesta.
  • Revisa el costo extra que asumiste al cubrir eventos y compromisos a través de la deuda y pregúntate si ha sido una jugada favorable para tu bolsillo. Esto te ayudará en futuras ocasiones a tomar decisiones mas convenientes para tus finanzas.

Escrito por María Piedad Valero
Fundadora de Aequam

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *